Virgin Galactic saca su nueva nave Delta del hangar, pero los números no cuadran

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 15:14

Virgin Galactic ha sacado su nueva nave Delta del taller en Arizona para iniciar la fase de pruebas en tierra, con vuelos de prueba previstos para el tercer trimestre de 2026 y operaciones comerciales para finales de ese año. Cada asiento cuesta 750.000 dólares (unos 690.000 euros), y la empresa afirma que esta nave podrá realizar hasta ocho misiones al mes. El problema es que la compañía lleva años prometiendo fechas y hasta ahora no ha generado ni un euro de ingresos comerciales.

La nave

La Delta es un salto real respecto al modelo anterior, el VSS Unity. Según Virgin Galactic Q4 2025 earnings, la nueva nave tiene doce veces más capacidad mensual que su predecesora y está diseñada para un mantenimiento más rápido entre vuelos. El perfil del viaje es el de siempre: subir hasta 80-90 km de altitud, unos minutos de ingravidez y aterrizaje en pista. Las pruebas en tierra comenzaron en abril de 2026; los vuelos de prueba están planificados para el verano y el inicio comercial apunta al cuarto trimestre del año.

Históricamente, Virgin Galactic ha acumulado retrasos de entre uno y dos años sobre sus propios calendarios, por lo que un inicio comercial real antes de 2027 no está garantizado.

El dinero, el gran problema

Las reservas de caja cayeron de 982 millones de dólares a 338 millones en un solo año, según los resultados oficiales. Con un ritmo de consumo de unos 64 millones de dólares por trimestre y cero ingresos recurrentes, el margen para nuevos tropiezos es muy estrecho. La rentabilidad no llega, en el mejor de los casos, hasta 2027.

El panorama competitivo tampoco ayuda: Blue Origin, el principal rival en turismo suborbit, pausó indefinidamente sus vuelos en enero de 2026 para centrarse en el programa lunar Artemis de la NASA. Eso elimina la presión competitiva inmediata, pero también refuerza las dudas sobre si existe un mercado suficientemente grande para este tipo de viajes.

Sin planes para España

Las acciones de Virgin Galactic cotizan en torno a 2,45 dólares, lejos de los más de 1.000 dólares que llegaron a alcanzar. Los inversores esperan un calendario de vuelos estable, no más presentaciones de prototipos.

Para el mercado español, la situación es clara: no hay anuncios de expansión ibérica ni latinoamericana. La única apertura europea mencionada es un estudio de viabilidad para un puerto espacial en el sur de Italia, según el European Spaceport Feasibility Study. España no aparece en ningún plan publicado. A 690.000 euros el asiento, el turismo suborbit sigue siendo, de momento, un espectáculo para ver desde tierra.