El coche no te protege igual si eres mujer: la brecha de seguridad que nadie corrige

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 16:13

Si eres mujer y vas en coche, las probabilidades de salir herida en un accidente son un 60% mayores que las de tu acompañante masculino. Eso es lo que concluye un estudio de la Universidad Tecnológica de Graz (TU Graz) basado en datos reales de accidentes en Austria entre 2012 y 2024. A velocidades bajas, la diferencia es aún más grave: el riesgo de lesión grave o muerte se duplica. La razón no es la forma de conducir, sino cómo se diseñan los coches.

El maniquí que no existe

Los test de choque llevan décadas usando como referencia el cuerpo de un hombre del percentil 50: altura y peso medios masculinos. El maniquí "femenino" que existe desde 1988 no es más que una versión reducida de ese mismo modelo, equivalente a una mujer en el percentil 5, es decir, más pequeña y ligera que el 95% de las mujeres reales. La anchura de la cadera, la estructura del tórax y la geometría del hombro —diferencias anatómicas clave— no se tienen en cuenta en los ensayos frontales ni laterales.

La directora del proyecto, Corina Klug, lo resume sin rodeos: las mujeres no son hombres pequeños, y usar modelos universales distorsiona la evaluación real del riesgo. Las lesiones más frecuentes entre ellas afectan al tórax, la columna y las extremidades, y el problema se agrava en mayores de 50 años.


Los maniquíes femeninos actuales son versiones reducidas de los masculinos y no reflejan la anatomía real de la mayoría de las mujeres.

La postura también mata

Los investigadores reconstruyeron accidentes reales con modelos biomecánicos virtuales y encontraron otro factor crítico: la posición en el asiento. Las mujeres ocupan con más frecuencia el asiento del copiloto y tienden a reclinarlo más o a alejarse del salpicadero. Los cinturones y airbags actuales no están calibrados para esas posiciones.

A esto se suma el fenómeno conocido como submarining: cuando el cuerpo se desliza por debajo del cinturón durante el impacto, algo que facilitan tanto la postura incorrecta como la ropa de abrigo gruesa. El resultado son traumatismos internos graves. La parte abdominal del cinturón debe pasar siempre por el hueso de la cadera, y la parte diagonal, por la clavícula. Cualquier ajuste "cómodo" que lo desvíe convierte el sistema de seguridad en un accesorio inútil.

Qué va a cambiar y cuándo

Algo se mueve, pero despacio. Euro NCAP incorporará en sus protocolos de 2026 simulaciones virtuales para distintos tipos de cuerpo y estaturas. En Estados Unidos, la NHTSA aprobó en noviembre de 2025 un nuevo maniquí femenino —el THOR-05F— más preciso anatómicamente, aunque su integración en los test oficiales no está prevista antes de 2027-2028, según NPR.

En España, ni los fabricantes como Renault, SEAT o Peugeot Ibérica han comunicado medidas sobre sistemas de retención adaptativos, ni existe ninguna guía sectorial específica de la AEPD sobre modelos biomecánicos. Las aseguradoras tampoco diferencian primas por sexo desde 2015, en cumplimiento de la directiva europea, pero ninguna reconoce públicamente el sesgo de diseño que señala la investigación.

TU Graz propone la solución: sistemas de retención inteligentes que ajusten automáticamente la tensión del cinturón según el peso, la complexión y la posición del ocupante, combinados con simulación por ordenador para analizar miles de escenarios sin necesidad de costosos ensayos físicos. Es la única forma de que un coche proteja a todas las personas que van dentro, no solo al "hombre medio".