Malta regala un año de ChatGPT Plus a sus ciudadanos: así funciona el primer acuerdo nacional con OpenAI
Malta acaba de convertirse en el primer país del mundo en firmar un acuerdo con OpenAI para ofrecer ChatGPT Plus gratis a todos sus ciudadanos. El programa, llamado «AI for All», arranca en mayo de 2026 y cubre una suscripción de un año completo —valorada en unos 240 dólares— sin coste para el usuario. El requisito es uno solo: completar un curso de alfabetización en inteligencia artificial antes de activar el acceso.
El curso y el acceso
El curso lo ha desarrollado la Universidad de Malta y está pensado para cualquier persona, sin importar su nivel técnico: desde estudiantes hasta jubilados. Explica qué es la IA, qué puede hacer, dónde falla y cómo usarla de forma responsable en casa y en el trabajo. Una vez superado, la Malta Digital Innovation Authority verifica la elegibilidad a través del sistema de identidad digital ya existente y activa la suscripción a ChatGPT Plus, que da acceso a los modelos más avanzados de OpenAI, análisis de datos y generación de imágenes.
Lo que hace singular al programa es su alcance: no se limita a los residentes en la isla. Los ciudadanos malteses que viven en el extranjero también pueden beneficiarse, una decisión que convierte el acceso a la IA en una herramienta de conexión con la diáspora nacional.
Qué significa para el resto de Europa
OpenAI encuadra este acuerdo dentro de su iniciativa OpenAI Official «AI for Countries», con la que busca posicionarse como proveedor de infraestructura para gobiernos, no solo como un servicio de suscripción. George Osborne, responsable de OpenAI for Countries, ha señalado que Malta «está liderando el camino en Europa» en el aprovechamiento del potencial de la IA, según Euronews (May 2026).
El contraste con España es llamativo. La Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) puso en marcha en el tercer trimestre de 2025 su Plan de Concienciación y Formación en IA, dirigido a cuatro tipos de audiencias distintas, según la EC AI Literacy Practices (Spain). El plan español apuesta por la formación y la sensibilización, pero no contempla ningún tipo de subvención directa para herramientas de IA de pago. Malta, en cambio, pone el producto en manos del ciudadano desde el primer día.
Además, el modelo maltés abre preguntas relevantes en materia de privacidad: si España siguiera un camino similar, la AEPD tendría que aclarar cómo se gestionan los datos de los usuarios que fluyen hacia la infraestructura de OpenAI, con servidores ubicados en Estados Unidos salvo que se negocie lo contrario.
¿Un modelo exportable?
El artículo 4 del Reglamento Europeo de IA, en vigor desde febrero de 2025, ya obliga a las empresas a garantizar la alfabetización en IA de su personal. Malta ofrece una respuesta práctica a esa exigencia a escala ciudadana. Si el experimento funciona, otros países de la UE podrían tener motivos para estudiar una fórmula parecida, aunque adaptar el modelo a mercados más grandes —como el español— implicaría costes y decisiones políticas de un orden muy distinto.