El X-65 de Boeing vuela sin superficies móviles: chorros de aire en lugar de alerones
Boeing lleva años construyendo un avión sin partes móviles en las alas, y ya está en la recta final de montaje. El X-65, desarrollado por Aurora Flight Sciences —filial de Boeing— acaba de completar la integración de sus alas en Virginia, un hito clave del programa CRANE de DARPA. En lugar de alerones o flaps, el aparato usa 14 toberas que expulsan aire comprimido a alta presión para cambiar su trayectoria. Si funciona a escala real, podría redefinir cómo se diseñan los aviones militares no tripulados.
El sistema
La tecnología se llama Active Flow Control (AFC). En lugar de inclinar superficies metálicas para desviar el flujo de aire, el X-65 modifica la presión alrededor del ala con chorros de aire dirigidos. El resultado es el mismo —el avión gira o asciende— pero sin bisagras, juntas ni mecanismos que puedan fallar o ser detectados por un radar.
Durante las primeras pruebas, el aparato conservará alerones convencionales como respaldo, bloqueados en posición fija para establecer una referencia. El objetivo a largo plazo es prescindir de ellos por completo y dejar una estructura monolítica y sin grietas.
The wings have arrived — the next big milestone for X‑65! Built at our WV facility, the triangular wings enable active flow control testing across multiple sweeps. Integration is underway in VA as we push toward first flight for the @DARPA CRANE program. pic.twitter.com/w6jhT7ptzI
— Aurora Flight Sciences (@AuroraFlightSci) June 23, 2026
Las cifras
El X-65 tiene una envergadura de unos 9 metros, una masa máxima al despegue de 3.175 kg y una velocidad punta de Mach 0,7 (unos 860 km/h). Un motor a reacción con toma de aire ventral proporciona la propulsión. No es un dron pequeño: su tamaño y peso son comparables a los de un avión de entrenamiento ligero militar.
El programa CRANE arrancó en 2020. Aurora fue seleccionada como única contratista en la fase 3 en enero de 2024. A principios de 2025 el proyecto se pausó por sobrecostes, pero DARPA y Aurora acordaron en agosto de 2025 una coinversión para relanzarlo, según Janes (Dec 2025). El gasto acumulado entre los ejercicios fiscales 2024 y 2025 supera los 61 millones de dólares. El primer vuelo, inicialmente previsto para 2025, se ha retrasado hasta finales de 2027.
¿Y Europa?
El programa es exclusivamente estadounidense. Ni Indra ni Airbus España tienen presencia en CRANE, lo que deja a España como observadora en el desarrollo de una tecnología que podría marcar la próxima generación de drones militares. Si el AFC se comercializa o se exporta a aliados, el margen de maniobra para integradores europeos dependerá de lo que negocie la OTAN, no de desarrollos propios. Según New Atlas (Jun 2026), el diseño modular del X-65 deja abierta la puerta a futuras colaboraciones con aliados, pero por ahora no hay nada concreto.
Si las pruebas de vuelo en 2027 confirman que el AFC funciona sin respaldo mecánico, la presión para adoptarlo —o desarrollar una alternativa propia— llegará pronto también al lado de acá del Atlántico.