Musk le cobra al Pentágono 500 millones de dólares por "internet libre" en Irán
SpaceX ha presentado al Departamento de Defensa de EE.UU. una factura de 500 millones de dólares solo por arrancar el servicio Direct-to-Cell en Irán, más 100 millones mensuales de mantenimiento, según Reuters. La cifra aparece en documentos internos del Pentágono y todavía está en negociación: no hay acuerdo cerrado. Lo que sí queda claro es que Washington depende casi por completo de una empresa privada para sus comunicaciones militares, y esa empresa lo sabe.
El contexto
El conflicto lleva meses gestándose. EE.UU. utiliza drones kamikaze LUCAS —el modelo Spektreworks FLM 136— guiados a través de la red Starlink en operaciones sobre Irán. SpaceX detectó que esos drones consumían ancho de banda de alta velocidad pero pagaban la tarifa básica de 5.000 dólares al mes por terminal. La compañía exigió subir el precio a 25.000 dólares mensuales por dispositivo. El Pentágono protestó, argumentó que pagar la tarifa "premium aeronáutica" por un aparato que se destruye a las pocas horas de volar era absurdo. Pero acabó cediendo: no existe ningún competidor capaz de sustituir a Starlink a corto plazo. Starlink controla en torno al 60% de los satélites en órbita, y Amazon Kuiper u OneWeb están todavía a años de ofrecer una cobertura operativa equivalente.

El precio de la libertad de internet
La segunda disputa es aún más costosa. Washington quiere que los ciudadanos iraníes puedan sortear los bloqueos de internet del régimen. Un primer intento de introducir 6.000 terminales Starlink convencionales fracasó: las autoridades iraníes los confiscaron y desplegaron sistemas de interferencia. La solución propuesta es Direct-to-Cell, tecnología que permite a cualquier smartphone conectarse directamente a los satélites sin necesidad de antenas físicas en tierra.
El precio que SpaceX puso sobre la mesa —500 millones iniciales más 100 millones al mes— causó alarma entre los responsables del Pentágono. Mientras los funcionarios buscan alternativas y guardan silencio oficial, SpaceX avanza en paralelo: ya prepara la compra de más de 3.500 suscripciones a Starshield, la red de uso militar, lo que podría sumar cientos de millones de dólares adicionales al año.
Sin alternativa real en España ni en el resto de Europa
Starlink está disponible en España a nivel residencial a través de Amazon.es, MediaMarkt o PcComponentes, pero ni el servicio Direct-to-Cell ni las opciones militares Starshield llegan al mercado español. En caso de un conflicto que afectara al Mediterráneo o a América Latina, España no tendría acceso a estas capacidades ni voto sobre su tarificación.
El caso iraní deja una lección concreta: quien controla la infraestructura de comunicaciones por satélite fija las condiciones, los precios y los límites. Starlink generó 11.400 millones de dólares en ingresos en 2025, y SpaceX prepara una salida a bolsa con una valoración objetivo de 1,75 billones de dólares. La dependencia del Pentágono es, antes de ese estreno bursátil, la mejor demostración de que ese precio puede estar justificado.