OpenAI contra Tesla: la carrera por el robot doméstico ha comenzado

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 15:02
OpenAI apuesta por el diseño conjunto de hardware e inteligencia artificial desde el primer prototipo. OpenAI apuesta por el diseño conjunto de hardware e inteligencia artificial desde el primer prototipo.. Fuente: Fuente: IA

OpenAI acaba de anunciar su nueva división de robótica, poniendo rumbo a uno de los mercados más ambiciosos del sector tecnológico. La compañía, conocida por ChatGPT, quiere dar forma física a sus modelos de inteligencia artificial — y se enfrenta de frente a Tesla y su robot Optimus. Morgan Stanley estima que el mercado de robots humanoides podría alcanzar los 5 billones de dólares en 2050, una cifra que explica por qué todos quieren entrar ya.

El proyecto

La nueva división nació del programa de simulación del mundo real que dirige Aditya Ramesh, investigador que hasta ahora trabajaba en enseñar a la IA a entender las leyes de la física en entornos digitales. Según la OpenAI Robotics Strategy, la compañía busca ingenieros de hardware, arquitectos de sistemas y especialistas en aprendizaje automático. OpenAI ya cerró un primer intento en robótica en 2021 por la dificultad de entrenar algoritmos; este regreso apunta a mayor confianza en las nuevas arquitecturas de redes neuronales.

La estrategia se divide en dos etapas. A corto plazo, el foco está en robots de apoyo para trabajadores cualificados en construcción e infraestructuras — entornos demasiado impredecibles para los brazos industriales tradicionales. A largo plazo, la visión es un asistente personal para el hogar capaz de realizar tareas cotidianas. Es la misma promesa que llevan años vendiendo varios competidores, pero ninguno ha cumplido del todo.

Lo que diferencia el enfoque de OpenAI es el diseño conjunto de hardware y software desde el principio, en lugar del método habitual de crear primero la mecánica y adaptar la inteligencia después. En teoría, esto evita las limitaciones que impone el hardware estándar al desarrollo de la IA. En la práctica, los detalles del plan siguen siendo opacos: no hay socio de fabricación confirmado ni hoja de ruta pública.

La competencia y España

Tesla va por delante en términos concretos. Optimus prevé producir entre 5.000 y 10.000 unidades en 2025 para uso interno, con el objetivo de alcanzar un millón de unidades anuales a finales de 2026 a un coste estimado inferior a los 20.000 dólares en producción a gran escala, según Optimus Availability & Pricing. Eso le da a Tesla una ventaja de fabricación clara sobre una OpenAI que aún está contratando.

Para el mercado español, la situación es de espera. España no cuenta con fabricantes propios de robots humanoides; el acceso a estos dispositivos llegaría vía distribuidores como Amazon.es o acuerdos B2B con integradores. El sector de la automoción en Cataluña y el País Vasco, donde la automatización ya es alta, es el que más atento sigue estos movimientos. La AEPD tendrá que pronunciarse sobre el tratamiento de datos sensoriales y de teleoperación cuando estos robots lleguen a entornos laborales reales.

Las incógnitas

La credibilidad del proyecto OpenAI recibió un golpe en marzo de 2026, cuando Caitlin Kalinowski, responsable de hardware, dimitió alegando desacuerdos con el contrato del Pentágono y preocupaciones éticas sobre vigilancia. OpenAI no ha dado respuesta pública. Sin un socio de fabricación definido ni un calendario claro, la brecha entre el anuncio y la ejecución sigue siendo la mayor debilidad de la compañía frente a Tesla.