Sony patenta botones que cambian de dureza y "atrapan" los dedos: ¿el futuro del mando de PS6?
Sony ha registrado una patente para un mando de videojuegos con botones que cambian de dureza según lo que ocurre en pantalla. El documento, publicado el 28 de mayo de 2026 con el número WO2026/110304, describe una tecnología que va más allá de los gatillos adaptativos del DualSense actual. Todavía no hay confirmación oficial de que llegue al mercado, pero la idea apunta directamente a la futura PS6.
La tecnología
Los botones funcionarían mediante elastómeros magnetoviscoelásticos o membranas rellenas de fluido, según detalla VideoCardz. Ambos sistemas permiten que la resistencia al pulsar cambie en tiempo real dependiendo de la acción en el juego. El ejemplo más llamativo es el efecto "finger grab": el botón se ablanda para que el dedo lo presione y luego se endurece para simularlo atrapado, como si un enemigo lo sujetase.

La patente describe botones con materiales magnéticos capaces de cambiar su resistencia en tiempo real.
La patente también menciona aplicaciones de accesibilidad. Los botones podrían adaptarse a distintos puntos de contacto —palma, codo u otras partes del cuerpo— para facilitar el uso a personas con movilidad reducida. Se trata de lenguaje extraído directamente del documento registrado ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, no de interpretación periodística.
Expectativas realistas
Un patente no es un producto. Sony presentó 2.256 patentes solo en 2025, y la gran mayoría nunca se convierte en hardware comercial, según GameSpot. La PS6 no tiene fecha oficial confirmada —se baraja entre 2028 y 2029—, así que cualquier mando con esta tecnología llegaría, en el mejor de los casos, dentro de varios años.
En España, el DualSense estándar ya cuesta entre 70 y 75 €, frente a los 60 € que se paga en Estados Unidos. Si esta tecnología llegase a materializarse, el precio del accesorio podría ser considerablemente mayor. En Amazon.es, PcComponentes o El Corte Inglés no hay por ahora ningún producto relacionado con esta patente.
Tampoco hay garantías de compatibilidad con PS5 ni declaración oficial de Sony sobre sus intenciones comerciales. Lo que existe es una idea técnica prometedora, con una aplicación de accesibilidad genuina, que todavía necesita superar retos de consumo de batería, durabilidad y coste de fabricación antes de acercarse a las tiendas.