Swatch reclama 170 millones de dólares a Samsung por copiar esferas de reloj en smartwatches

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 16:11
Swatch reclama 170 millones de dólares a Samsung por copiar esferas de reloj en smartwatches

Un tribunal del Reino Unido está a punto de fijar la mayor indemnización por infracción de marca en la historia del país: Swatch exige 170 millones de dólares a Samsung por permitir que aplicaciones de terceros imitaran los diseños de sus relojes en la plataforma Galaxy Store. La sentencia, que podría llegar en cuestión de semanas, tendrá validez en los 27 países de la Unión Europea, incluida España.

El litigio, explicado

El conflicto no gira en torno a los propios smartwatches de Samsung, sino a 26 aplicaciones de esferas digitales desarrolladas por terceros y disponibles en la Galaxy Store. Esas apps, descargadas unas 160.000 veces en el Reino Unido y la UE, reproducían diseños asociados a marcas del grupo Swatch como Omega, Tissot, Breguet, Longines o Blancpain.

El Alto Tribunal de Londres declaró a Samsung responsable de la infracción de marca en 2022. La fase actual del juicio se centra exclusivamente en cuánto debe pagar. Swatch calcula los daños como si Samsung hubiera tenido que licenciar los diseños de las diez marcas del grupo, lo que arroja esa cifra de 170 millones de dólares. Samsung, por su parte, califica la reclamación de "extravagante": según Android Headlines, los ingresos totales generados por esas aplicaciones fueron de apenas 1.000 dólares, de los que Samsung se quedó con 300 dólares en comisiones de plataforma.

Lo que implica para el mercado español

El caso se interpuso en 2019, antes de que el Reino Unido abandonara la UE, por lo que el fallo será vinculante en todo el mercado europeo, como confirma Reuters. Las 160.000 descargas registradas incluyen usuarios españoles que accedieron a esas aplicaciones a través de la Galaxy Store, que opera bajo la normativa española y europea de servicios digitales.

La brecha entre los 300 dólares de comisión que Samsung recibió y los 170 millones que Swatch reclama es el núcleo jurídico del caso. La forma en que el juez resuelva esa desproporción marcará cómo se valoran los daños por infracción de marca digital en toda Europa, y sentará un precedente que marcas con presencia en España —desde fabricantes de moda hasta casas de lujo— podrán invocar si sus diseños aparecen imitados en plataformas de smartwatches. Según TechSpot, Swatch ya había enviado avisos de cese a desarrolladores individuales antes de ir directamente contra Samsung.

Más allá del Reino Unido

El proceso tiene además una réplica en Estados Unidos: la demanda contra la filial estadounidense de Samsung está en espera del resultado londinense. La cuantía que fije el tribunal británico actuará como referencia para ese segundo litigio. Tissot, una de las marcas afectadas, ha declarado que renuncia voluntariamente a lanzar smartwatches para preservar la exclusividad de sus productos tradicionales —una postura que ilustra la tensión de fondo entre la relojería clásica y el mercado de wearables dominado por Samsung, Apple y Huawei.