EE.UU. invierte 12.500 millones en IA para gestionar el tráfico aéreo: así funciona SMART
La Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA) ha puesto en marcha SMART (Strategic Management of Airspace Routing Trajectories), un sistema de inteligencia artificial que promete predecir conflictos en el espacio aéreo con hasta dos horas de antelación, frente a los quince minutos que permiten los sistemas actuales. El Congreso ya ha asignado 12.500 millones de dólares para este programa, dentro de un presupuesto total de modernización de 32.500 millones. Si funciona, podría reducir los retrasos crónicos que afectan a millones de pasajeros cada año.
Tres candidatos, un contrato
Tres empresas compiten por desarrollar el sistema. Palantir, conocida por sus contratos con el Gobierno de EE.UU., lleva ventaja: ya tiene contratos previos con la FAA y en abril de 2026 obtuvo una justificación de contratación directa para modernización de datos. Thales SA, el gigante europeo de gestión del tráfico aéreo con 85 años de experiencia en el sector, aporta un historial sólido en sistemas ATM a escala global. La tercera candidata, Air Space Intelligence (ASI), es una startup cuya plataforma Flyways ya gestiona en tiempo real el 40% del tráfico aéreo estadounidense gracias a su despliegue con Alaska Airlines desde 2021, según The Next Web.
Planificar antes de despegar
La lógica de SMART es sencilla: actuar antes de que el problema ocurra. En lugar de gestionar aviones que ya están dando vueltas sobre un aeropuerto saturado, el sistema calculará escenarios con días o semanas de antelación. Un ejemplo concreto: el algoritmo podría recomendar retrasar la salida de un vuelo cinco minutos para evitar una congestión en un sector determinado del espacio aéreo.
Los controladores aéreos conservarán la autoridad final. La FAA y el sindicato NATCA defienden SMART como una herramienta de planificación, no como un sustituto del criterio humano. Aun así, la pregunta es legítima: cuando una recomendación algorítmica se repite miles de veces al día, el margen para ignorarla se estrecha.
Escepticismo bien fundado
El historial de la FAA en grandes proyectos tecnológicos invita a la cautela. El programa NextGen costó 36.000 millones de dólares a lo largo de veinte años y cumplió apenas el 16% de los objetivos prometidos, según The Air Current. La FAA apunta a tener SMART operativo en 2026, un calendario que varias fuentes del sector califican de muy ajustado.
Desde el punto de vista europeo, el contexto regulatorio es distinto. España participa en el marco EUROCONTROL y SESAR, y cualquier sistema equivalente deberá pasar por la aprobación de EASA, conforme a la normativa de IA de EASA, que clasifica los sistemas de control de tráfico aéreo como de alto riesgo bajo la AI Act de la UE. El programa europeo SESAR cuenta con un presupuesto de 350 millones de euros, mucho más modesto que el estadounidense, pero con un marco de supervisión más estricto.
Por ahora, el cielo sigue siendo territorio de controladores humanos. La IA puede sugerir; la decisión final sigue siendo humana.